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La plaza Pushkin en la patria chicha de Lionel Messi
16.09.2026
Los alumnos graduados de los cursos del idioma ruso en la Casa Rusa en Buenos Aires
Se cumplen más de cien años de Biblioteca Pushkin, una organización creada por nuestros compatriotas en la ciudad de Rosario de la provincia argentina de Santa Fe - la patria chica de Lionel Messi. Una de las plazas centrales de la cuidad pronto recibirá el nombre de Alexánder Pushkin.

El club de compatriotas rusos propuso hace diez años nombrar la plaza en honor al reconocido poeta ruso. En aquel entonces las autoridades municipales apoyaron esa idea, y este año están determinados a hacerla realidad. La directora de la Casa Rusa en Buenos Aires, Dina Oyun, explica qué esperan los argentinos rusohablantes de esta iniciativa y cuán grande es en Argentina el interés por Rusia y su cultura.

Argentina es un país de inmigrantes. Más de cien años atrás el gobierno permitió la inmigración masiva de Europa, incluyendo el Imperio ruso, y dejó que los recién llegados echaran raíces. Desde entonces muchos expatriados rusohablantes se reúnen en clubes ubicados en Buenos Aires y sus alrededores.

- Los nuestros se reúnen en los clubes V. Mayakovsky, V. Belinsky, N. Ostrovsky, M. Gorky y muchos más. Son lugares históricos, nuestros abuelos y bisabuelos los construyeron por si mismos para crear espacios sociales. Aquí todavía se enseñan la lengua rusa y nuestros bailes; celebramos reuniones creativas. Los coros se componen de personas de mayor edad, y los jóvenes prefieren bailar. A los argentinos les caen bien nuestros bailes populares apasionados, festivos y emocionales – cuenta Dina.

Rosario es la tercera ciudad más poblada de Argentina. Ahora los representantes de la Casa Rusa y sus compatriotas están elaborando un proyecto de reacondicionamiento de la plaza Pushkin e instalación de un monumento en memoria al poeta en esa ciudad donde viven más de un millón de habitantes.

- Necesitamos algo más que un césped arreglado y varios bancos. Podríamos organizar bookcrossing, instalar obras de arte público con códigos QR, que lleven a la página web, dedicada a Pushkin o su obras, escritas en la variante “argentina” del español. Valdría la pena organizar una zona para tomar fotografías, cualquier otra experiencia interactiva que inspire al ciudadano a pasar aquí más tiempo con sus niños. - comenta Dina.
El Parque de las Naciones en la ciudad de Oberá, Argentina
Que las autoridades de Rosario estén dispuestos a incorporar al espacio público un topónimo ruso no es raro. En la ciudad de Oberá, ubicada en la provincia de Misiones, hay un lugar con espíritu ruso. En el Parque de las Naciones se encuentran un restaurante de gastronomía rusa y un museo de la vida cotidiana rusa. Hay una plaza entera dedicada a la cultura de Rusia y Bielorrusia, decorada con un monumento de Matryoshka y bustos de Alexánder Pushkin y Yanka Kupala en el mismo estípite. La comunidad rusohablante es bien famosa por su colectivo de danza “Metelitza”. Cada año aquí se celebra la Fiesta Nacional del Inmigrante, e incluso en los últimos años los rusos han participado con su bandera. En muchos países de América Latina y sobre todo en Argentina las colectividades se formaron como comunidades de emigrantes, y las autoridades apoyan con respeto a las organizaciones de la diáspora de diversos pueblos.
El colectivo de danza “Metelitza” participa en un evento, la ciudad de Rosario
El año pasado el alcalde de la ciudad, Pablo Hassan, y la presidenta de la Federación de Colectividades, Marta Wieremiey, acudieron al estreno de le exhibición de fotos “Los pueblos de Rusia”, presentada por la Casa Rusa en el Parque de las Naciones durantela Fiesta Nacional del Inmigrante.

Cada año la colectividad rusa y bielorrusa preparan un vestido nacional para el desfile de reinas. Y son los trajes diseñados por nuestros compatriotas los que son elegidos ganadores con mayor frecuencia. Las artistas estudian atentamente la vestimenta nacional de diferentes regiones de Rusia, dedican varias meses a la creación del traje, usan las técnicas del collage textil, bordadura y decoración con mullos y pieles. El traje nacional de Yakutia fue uno de los ganadores del desfile. Los turistas de toda Argentina e incluso del extranjero vienen a Oberá para ver cómo las muchachas que representan diferentes colectividades y otros miembros de la diáspora participan en esa gran procesión. En las 15 casas de diferentes países en el Parque de las Naciones se pueden catar los platos de gastronomía nacional. En el menú del restaurante ruso se incluye la famosa sopa borshch, la variante rusa de raviolo (pelmeni), varéniki, diferentes encurtidos, tarta de miel y postre “Pávlova”. Además, durante el festival, German Altamirano, quien estudia ruso en la Casa Rusa de Buenos Aires pero viene a Obera específicamente para ampliar su repertorio, interpreta canciones de Stas Mikhailov, Dima Bilan y canciones folclóricas rusas para los comensales.
Bustos de Alexánder Pushkin y Yanka Kupala, El Parque de las Naciones, Oberá
Después de la Copa Mundial de Fútbol de 2018, cuando miles de argentinos visitaron Rusia, el interés por la lengua rusa creció. Muchos quieren estudiarlo, porque abre las puertas a la cultura rusa, al mundo ruso. Por ejemplo, en la Universidad Nacional de Rosario en 2026 el número de alumnos que estudian el idioma ruso superó las 100 personas, lo que es un aumento drástico de casi 1000%.

Crece el número de estudiantes en la Casa Rusa. Hace un año organizaron un club de conversación, ahora sus miembros se reúnen cada mes para discutir la música rusa, el espacio, el fútbol…

Muchos descendientes de los expatriados del Imperio Ruso ahora quieren estudiar el idioma de sus abuelos y bisabuelos.

- Algunos países de América Latina pasaron por la época de las dictaduras militares, cuando los comunistas y socialistas, rusos como espías antifascistas potenciales sufrieron represarias. Mucha gente rusohablante decidió abandonar su idioma para salvarse la vida. Pero ahora sus hijos y nietos quieren conocer no solo la historia familiar, sino también la lengua materna de sus antepasados. Por eso, la demanda para estudiar la lengua rusa en Argentina, Paraguay, Uruguay es muy alta, - cuenta Dina Oyun- A los argentinos les gusta leer, incluso en las ciudades pequeñas se pueden encontrar mercadillos y tiendas de libro, bibliotecas llenas de la gente leyendo. Hasta en los aeropuertos se venden libros. Dostoevsky, Tolstoy, Chekhov, Bunin inspiran a los traductores y críticos del país a estudiar la literatura clásica rusa y traducirla al español.

Por la iniciativa de le agencia Rossotrúdnichestvo, cada 6 de junio en Argentina, Paraguay y Uruguay se celebra el concurso de declamación de poesía rusa “Rimas Natales”. En los últimos años el evento ha reunido más de 100 participantes. Ellos eligen no solo las obras clásicas del siglo XIX, pero también los versos de Sasha Chyorniy, Nikolay Rubtsov, Vladimir Visotskiy y Robert Roghdestvenskiy. Ese entusiasmo merece ser alabado, sobre todo porque en las escuelas locales no existe la práctica de aprender las obras poéticas de memoria. El concurso “Rimas Natales” cuenta además con la colaboración de la Universidad Rusa de La Amistad de los Pueblos y la Universidad Estatal del Sur. Este año, ellos premiaron a los ganadores con camisetas, gorras, impermeables y mochilas con logos de las universidades rusas.
Participantes del concurso “Rimas Natales”, 2025
Apesar de la creciente demanda para los estudios del idioma ruso, la logística y la accesibilidad no son iguales en todas partes. En muchas comarcas argentinas la gente no puede estudiar ruso de forma presencial.

- No tenemos suficiente profesores de ruso como lengua extranjera. Por eso aceptamos con tanta alegría cualquier proyecto universitario en este ámbito. Lo único que frena la educacíon en línea de Rusia es la diferencia en husos horarios. En Buenos Aires o San Juan la diferencia con Moscú es de 6 horas, eso significa que un profesor ruso tenga que empezar la clase casi a media noche, para que sus alumnos puedan estudiar el idioma después del trabajo o los estudios. Y si vive fuera de Moscú, la diferencia aumenta. Es muy incómodo para las clases virtuales – lamenta Dina.

Nuevos alumnos llegaron a la Casa Rusa en Buenos Aires este julio después de las tradicionales vacaciones de invierno. Rellenando el formulario a la hora de contestar la pregunta por qué han decidido estudiar el ruso la mayoría de ellos respondieron que aman a Rusia.
Alla Shelyapina, traducción de Ilaria Kolesnikova, fotos – cortesía de Dina Oyun